1. Introducción

El Deporte Escolar de Gipuzkoa afronta el curso 2026/2027 en un momento de transformación. El programa mantiene sus principales objetivos, favorecer la práctica física y deportiva, garantizar la igualdad de oportunidades y retrasar la especialización deportiva, pero lo hace en un escenario diferente al de hace apenas dos temporadas.

El principal dato que explica este cambio es la evolución de Multikirola. En el curso 2024/2025 participaron 17.121 escolares en las categorías benjamín y alevín. Un año después, en 2025/2026, la cifra se redujo hasta 11.919. Son 5.202 participantes menos y una caída nominal del 30,4%. La Diputación Foral de Gipuzkoa sitúa el descenso ajustado en el 18,2%, teniendo en cuenta que la matrícula de alumnado de LH3 a LH6 también descendió un 2,5%.

La caída no se limita al número de escolares. Los equipos inscritos pasaron de 1.493 a 1.111, mientras que los centros educativos participantes descendieron de 163 a 155. Al mismo tiempo, alrededor de 5.000 menores aparecen ya vinculados a una práctica monodeportiva y de especialización temprana.

El nuevo curso responde a este escenario con una modificación importante de las reglas de relación entre Deporte Escolar y clubes. En benjamín y alevín deja de ser obligatorio participar en Multikirola para incorporarse a la actividad de un club y se flexibilizan algunas condiciones de participación. El programa incorpora además nuevas modalidades, modifica determinados criterios competitivos y consolida la gestión digital mediante Kiroldata.

Este análisis parte de una cuestión central: el reto del curso 2026/2027 no consiste únicamente en recuperar las inscripciones perdidas en Multikirola, sino en conseguir que el nuevo marco permita mantener o aumentar la práctica deportiva de los escolares sin renunciar al carácter educativo y polideportivo del modelo.

No se trata de afirmar que el Deporte Escolar se encuentre en una situación crítica. El programa continúa movilizando a miles de escolares y cuenta con un importante respaldo económico. Pero los datos muestran un cambio suficientemente significativo como para analizar qué está ocurriendo, qué respuesta ha planteado la Diputación y qué indicadores permitirán evaluar el nuevo escenario.

2. El punto de partida: la caída de Multikirola

La evolución de Multikirola constituye el principal indicador para entender la situación actual. En 2024/2025 el programa contaba con 17.121 escolares inscritos. En 2025/2026 fueron 11.919. La diferencia es de 5.202 participantes.

En términos nominales, la reducción alcanza el 30,4%. Sin embargo, la Diputación utiliza una caída ajustada del 18,2% porque la población escolar de referencia también se redujo un 2,5%. El dato que permite apreciar mejor el cambio es la tasa de participación: el porcentaje de alumnado de LH3 a LH6 que participaba en Multikirola pasó del 63,5% al 45,3%.

La evolución por sexos también muestra diferencias. Las chicas representan el 41% de los participantes de 2025/2026 y los chicos el 59%. La participación femenina sobre el conjunto de alumnas de estas edades se sitúa alrededor del 38%, frente a aproximadamente el 50% del curso anterior. Entre los chicos, la participación pasa del 77% al 52,5%.

La dimensión estructural de la caída se aprecia también en los equipos. Multikirola pasó de 1.493 equipos a 1.111, es decir, 382 equipos menos y una reducción del 25,6%. El número de centros participantes descendió de 163 a 155. Los ocho centros que dejaron de formar parte del programa son principalmente centros pequeños, en los que el descenso de inscripciones dificulta la creación de grupos suficientes.

El descenso tampoco ha sido homogéneo en el territorio. La Diputación identifica las mayores caídas en Buruntzaldea, seguida de Bidasoa-Oiartzun, Deba, Goierri-Tolosaldea y Donostia. Esto significa que la evolución del programa no puede analizarse únicamente desde una perspectiva global de Gipuzkoa. La capacidad de mantener grupos de Multikirola también depende del tamaño de los centros y de la estructura deportiva de cada comarca.

El dato más relevante, sin embargo, quizá no sea cuántos escolares ha perdido Multikirola, sino dónde se están produciendo esos cambios.

3. El desplazamiento hacia los clubes

La caída de Multikirola coincide con un crecimiento de las escuelas deportivas de los clubes. Según los datos presentados por la Diputación, estas escuelas pasaron de 10.464 participantes en 2024/2025 a 10.767 en 2025/2026, un incremento aproximado del 3%.

Las cifras no permiten afirmar que los 5.202 escolares que dejan Multikirola hayan pasado directamente a los clubes. De hecho, la Diputación ha realizado un análisis cruzado de las inscripciones y señala que alrededor de 5.000 menores se encuentran ya en una situación de especialización temprana y práctica monodeportiva.

Lo que sí muestran los datos es un cambio de equilibrio entre dos vías de iniciación deportiva. Por un lado, Multikirola, concebido como un programa local y comunitario de iniciación polideportiva. Por otro, las escuelas deportivas de los clubes, orientadas habitualmente hacia una modalidad concreta.

La reducción de la participación en el primer modelo coincide con una mayor presencia del segundo. Esta evolución es especialmente relevante porque el modelo guipuzcoano ha defendido históricamente la práctica de diferentes modalidades y el retraso de la especialización.

El debate, por tanto, ya no puede plantearse simplemente en términos de Multikirola frente a clubes. La cuestión es cómo conseguir que ambas estructuras formen parte de un mismo ecosistema de iniciación deportiva sin que una de ellas termine debilitando a la otra.

4. 2026/2027: un modelo más flexible

La principal respuesta normativa para el nuevo curso consiste en flexibilizar las condiciones de participación.

En las categorías benjamín y alevín deja de ser obligatorio estar inscrito en Multikirola para participar en las actividades de un club. El cambio modifica uno de los elementos que habían caracterizado el modelo anterior y permite que las familias puedan optar por una actividad de club sin tener que pasar necesariamente por Multikirola.

La modificación tiene una consecuencia evidente: el sistema deja de establecer una relación obligatoria entre la participación polideportiva escolar y el acceso a determinadas actividades de los clubes. El reto será comprobar si esta mayor libertad contribuye a recuperar participación deportiva o si, por el contrario, acelera el desplazamiento hacia la especialización monodeportiva.

El nuevo programa también flexibiliza las condiciones territoriales cuando no existe una oferta suficiente en el entorno próximo o cuando se trata de modalidades minoritarias. La finalidad es evitar que la falta de oferta local limite las posibilidades de práctica de los escolares.

En el ámbito de la actividad monodeportiva se establece además como referencia una carga de una a dos sesiones semanales de entrenamiento en benjamín y alevín, con el objetivo de facilitar la compatibilidad entre diferentes actividades y evitar una acumulación excesiva de práctica.

También se elimina el límite que restringía la inscripción a dos modalidades, se establece una referencia de 24 jornadas y se fija el 13 de junio de 2027 como fecha límite para la organización de las actividades. En fútbol alevín de segundo año se suprime la fase previa, mientras que en el itinerario de iniciación al rendimiento desaparecen las ofertas de fútbol y baloncesto para esa categoría.

5. Más oferta deportiva, pero sin cambiar la filosofía del programa

El programa 2026/2027 incorpora nuevas posibilidades de práctica. Entre las novedades aparecen el boxeo y la gimnasia artística, que pasan a formar parte de la oferta oficial. La incorporación amplía las opciones disponibles para los escolares, especialmente en modalidades que hasta ahora no formaban parte del catálogo del programa.

La ampliación de la oferta no significa, sin embargo, un abandono del carácter polideportivo. Jolas Hezi continúa orientado a las edades más tempranas y Multikirola mantiene su función de iniciación polideportiva para benjamines y alevines. El itinerario de participación convive con los itinerarios de iniciación al rendimiento y de identificación de talentos.

La cuestión relevante será comprobar cómo se distribuye la participación entre estas diferentes vías. Un aumento del número de modalidades disponibles no implica necesariamente un aumento del número de escolares activos. El indicador fundamental seguirá siendo la participación efectiva.

6. El dinero: 6,48 millones para Jolas Hezi, Multikirola y natación

El nuevo curso llega acompañado de un importante refuerzo económico. La convocatoria de la Diputación Foral de Gipuzkoa destinada al sostenimiento y desarrollo de Jolas Hezi, Multikirola y la campaña de iniciación a la natación para el curso 2026/2027 asciende a 6.480.000 euros.

La comparación con la convocatoria del curso 2025/2026 resulta significativa. En aquella ocasión la cuantía era de 1.500.000 euros. La diferencia nominal entre ambas convocatorias es de 4,98 millones de euros, aunque las cifras deben interpretarse con cautela porque responden a convocatorias diferentes y el marco presupuestario ha cambiado.

Existe además otra partida vinculada a la implantación de la cuota única. La Diputación anunció que el esfuerzo presupuestario asociado a esta medida pasaría de 1,2 millones de euros en 2025 a 3,9 millones en 2026, con un compromiso de crédito de 4,2 millones para 2027. Esta partida no debe sumarse automáticamente a los 6,48 millones, porque responde a un concepto presupuestario diferente.

El dato económico permite extraer una primera conclusión: la reducción de la participación no está siendo respondida con una reducción de recursos. Al contrario, el nuevo curso comienza con un esfuerzo económico mayor y con una convocatoria específica de 6,48 millones de euros para tres programas esenciales del sistema.

El reto, por tanto, será determinar qué resultados produce ese esfuerzo en términos de participación, calidad del servicio y capacidad del sistema para garantizar el acceso a la actividad física.

7. La gran incógnita: cuántos escolares participarán en 2026/2027

A estas alturas del curso no existe todavía un dato consolidado de participación de 2026/2027. Las entidades deben tramitar sus previsiones y posteriormente justificar la actividad desarrollada, por lo que el dato definitivo llegará una vez finalice la temporada.

Por ello, los 11.919 escolares de 2025/2026 deben utilizarse como dato de referencia, pero no como previsión para el nuevo curso.

Esta distinción es importante. El nuevo modelo pretende precisamente modificar las condiciones que pudieron contribuir al descenso de participación, por lo que no sería metodológicamente correcto extrapolar automáticamente el resultado de 2025/2026.

El dato que permitirá valorar la reforma será el número final de participantes en Multikirola, pero también será necesario observar la participación global en actividad física y deportiva en edad escolar. Si Multikirola pierde participantes pero esos escolares mantienen una práctica deportiva estable a través de clubes u otras actividades, el significado del descenso será diferente al de una pérdida efectiva de práctica deportiva.

La evolución del número de centros y equipos será igualmente importante. Los 155 centros y 1.111 equipos registrados en 2025/2026 constituyen otra referencia que permitirá evaluar si el nuevo marco consigue estabilizar la estructura territorial del programa.

8. El debate entre multideporte y especialización

El principal debate de fondo no es administrativo. Es deportivo y educativo.

Multikirola nació con el objetivo de favorecer una iniciación polideportiva y retrasar la especialización. La caída de participación registrada en 2025/2026 pone en cuestión la capacidad del modelo para mantener esa filosofía en un contexto en el que los clubes ofrecen cada vez más alternativas de iniciación específica.

La existencia de aproximadamente 5.000 menores identificados por la Diputación dentro de una práctica monodeportiva y de especialización temprana muestra que el cambio de comportamiento ya se está produciendo.

El nuevo programa no intenta revertir esta tendencia mediante una prohibición general de la práctica en clubes. La estrategia es diferente: flexibilizar las condiciones, permitir una mayor compatibilidad y mantener al mismo tiempo itinerarios específicos de participación polideportiva.

En este punto adquieren importancia los límites establecidos para el itinerario de iniciación al rendimiento. La participación queda acotada al 20% en alevín de segundo año y al 25% en infantil, mientras que el conjunto de las vías de rendimiento y talento tiene también límites respecto al total de la población de cada categoría.

El modelo sigue intentando, por tanto, diferenciar entre practicar un deporte y especializarse prematuramente en él. La dificultad está en conseguir que esa diferenciación resulte compatible con la libertad de elección de las familias y con la autonomía de los clubes.

9. Un sistema cada vez más digital

El curso 2026/2027 consolida Kiroldata como herramienta de gestión del Deporte Escolar. Las inscripciones y buena parte de la gestión administrativa se realizan mediante la plataforma, y las licencias tienen formato digital. La vigencia de las licencias alcanza hasta el 31 de agosto de 2027.

La digitalización tiene una consecuencia que va más allá de la eliminación del soporte físico. Permite disponer de una información más estructurada sobre participantes, centros, equipos y actividades.

Esto puede convertirse en una de las principales herramientas para evaluar el nuevo modelo. El reto será utilizar esos datos no únicamente para gestionar inscripciones, sino para conocer con mayor precisión la evolución de la participación, las diferencias entre territorios, la participación por sexo, la relación entre clubes y centros y los cambios de itinerario de los escolares.

En un programa que mueve miles de participantes y más de un millar de equipos, disponer de información homogénea y comparable resulta esencial para tomar decisiones basadas en evidencia.

10. Inclusión y seguridad dentro del nuevo modelo

La transformación del programa no afecta únicamente a la participación ordinaria. La inclusión continúa formando parte de su estructura mediante el Deporte Escolar Inclusivo, EKI, y el Deporte Escolar Adaptado, EKE.

El objetivo es favorecer que los escolares con diversidad funcional puedan participar en actividades ordinarias cuando sea posible y disponer de una alternativa adaptada cuando las condiciones de la actividad hagan necesaria una atención específica. El programa contempla además apoyos para monitores destinados a facilitar la participación.

El curso incorpora también un protocolo de actuación ante alertas meteorológicas, una medida especialmente relevante en un programa que utiliza instalaciones exteriores y que desarrolla una parte importante de sus actividades durante los meses de otoño, invierno y primavera.

Estos elementos no constituyen la principal novedad del curso, pero forman parte de una evolución hacia un programa que no mide únicamente su éxito por el número de participantes, sino también por las condiciones en las que se desarrolla la actividad.

11. Tres escenarios para los próximos cursos

La evolución de los próximos cursos dependerá en buena medida de cómo respondan las familias, los centros y los clubes al nuevo marco. Con los datos disponibles no es posible anticipar cuál será el resultado, pero sí pueden plantearse tres escenarios de evolución.

Escenario 1: estabilización de Multikirola

El programa consigue detener la caída registrada en 2025/2026 y mantiene una participación próxima a los niveles actuales. La flexibilización permite que Multikirola conviva con las escuelas deportivas de los clubes sin que continúe el fuerte desplazamiento registrado durante la temporada anterior.

En este escenario, el principal éxito no sería recuperar inmediatamente los 5.202 escolares perdidos, sino estabilizar el programa y mantener una estructura territorial suficiente para garantizar su continuidad.

Escenario 2: recuperación parcial

Las nuevas condiciones de participación consiguen atraer de nuevo a una parte de los escolares que habían abandonado Multikirola. El número de participantes, equipos y centros aumenta, aunque sin recuperar todavía los niveles de 2024/2025.

Este escenario permitiría comprobar que la flexibilización puede compatibilizar la existencia de escuelas deportivas de clubes con una participación relevante en el programa polideportivo.

Escenario 3: transformación del modelo

La participación en Multikirola continúa por debajo de los niveles históricos, mientras las escuelas deportivas de los clubes mantienen o aumentan su peso. En este caso, el principal cambio no sería una desaparición del deporte escolar, sino una transformación de la forma en que los escolares acceden a la práctica deportiva.

El sistema tendría que adaptarse a una realidad en la que la iniciación deportiva se desarrolla a través de diferentes vías y en la que el papel del centro escolar, el club y la familia debe ser redefinido.

Ninguno de estos escenarios puede considerarse actualmente una previsión. Son tres posibilidades que podrán contrastarse con los datos de participación de 2026/2027 y, especialmente, con la evolución de los siguientes cursos.

12. Qué indicadores habrá que vigilar

El éxito del nuevo modelo no debería medirse únicamente por el número absoluto de inscripciones en Multikirola.

Será necesario observar si aumentan o disminuyen los participantes totales en actividad física y deportiva en edad escolar, cómo evoluciona la participación de niñas y niños, cuántos centros mantienen programas de Multikirola, cuántos equipos se forman y qué relación se establece entre la participación escolar y las escuelas deportivas de los clubes.

También será relevante conocer si las nuevas posibilidades de combinación de actividades producen una mayor diversidad de práctica o si, por el contrario, se consolida la especialización en una única modalidad.

En el plano territorial, habrá que prestar especial atención a los centros pequeños y a las comarcas donde la caída de participación ha sido más acusada. La desaparición de ocho centros del programa en 2025/2026 demuestra que la dimensión territorial puede convertirse en uno de los principales problemas del sistema cuando no existe una masa crítica suficiente para organizar grupos.

Por último, será necesario comprobar qué impacto tiene el refuerzo económico. Los 6,48 millones de euros de la convocatoria 2026/2027 representan un volumen considerable de recursos y deberán analizarse en relación con la participación conseguida, la calidad de las actividades y la capacidad del programa para garantizar el acceso de los escolares.

13. Conclusiones

El Deporte Escolar de Gipuzkoa comienza el curso 2026/2027 con un cambio de escenario que no puede explicarse únicamente por una modificación normativa. El dato fundamental es la pérdida de participación registrada en Multikirola durante 2025/2026: de 17.121 a 11.919 escolares, con una caída ajustada del 18,2%. El descenso estuvo acompañado por 382 equipos menos y ocho centros educativos fuera del programa.

Al mismo tiempo, las escuelas deportivas de los clubes aumentaron su participación alrededor de un 3%, hasta 10.767 escolares. La coexistencia entre ambas vías se ha convertido en la cuestión central del modelo.

La respuesta de la Diputación para 2026/2027 pasa por flexibilizar las condiciones de acceso a los clubes, eliminar determinadas restricciones, ampliar la oferta deportiva y reforzar económicamente los programas de iniciación. La convocatoria de Jolas Hezi, Multikirola y natación alcanza los 6,48 millones de euros.

El cambio más significativo es probablemente la desaparición de la obligatoriedad de participar en Multikirola para acceder a las actividades de un club en benjamín y alevín. La medida adapta el programa al nuevo marco y a una realidad en la que las escuelas deportivas de los clubes tienen cada vez mayor presencia.

Pero flexibilizar no garantiza por sí mismo recuperar participación. El verdadero resultado de la reforma deberá medirse durante los próximos cursos. Será necesario comprobar si Multikirola estabiliza sus cifras, si los centros pequeños pueden mantener la oferta, si la participación femenina evoluciona favorablemente y, sobre todo, si el conjunto del sistema consigue que más escolares practiquen actividad física de forma regular.

El debate tampoco debería reducirse a elegir entre Multikirola y clubes. Los datos apuntan hacia una realidad más compleja: una parte creciente de las familias opta por actividades específicas, mientras la Diputación mantiene un modelo que pretende favorecer la polideportividad y retrasar la especialización.

El reto para Gipuzkoa consiste ahora en conseguir que ambas realidades puedan convivir. La escuela debe seguir siendo un espacio de acceso universal a la actividad física, los clubes deben poder desarrollar sus proyectos deportivos y las familias deben disponer de alternativas suficientes para elegir.

La temporada 2026/2027 será, por tanto, un curso especialmente relevante para evaluar la capacidad de adaptación del modelo. No tanto por el número de novedades introducidas, sino porque permitirá comprobar si un Deporte Escolar más flexible puede recuperar participación sin perder los principios educativos y de igualdad de oportunidades sobre los que se ha construido durante las últimas décadas.

El principal dato del próximo balance no será únicamente cuántos escolares hacen Multikirola. Será cuántos escolares hacen deporte, dónde lo hacen, durante cuánto tiempo y con qué posibilidades de continuar practicándolo.